lunes, 19 de marzo de 2012

¿Cristo de la Luz, o de la Electricidad?

El Camino jacobeo tiene sus anécdotas y sus misterios. A veces ambos conceptos se entremezclan, sin que sepamos distinguir claramente si algo consiste en una "anécdota misteriosa" o en un "misterio anecdótico".
Ese puede ser el caso que nos sucedió en Villafranca del Bierzo (León), último hito peregrino antes de emprender la sinuosa caminata que nos conduzca, a través del paso iniciático de O Cebreiro, hacia el céltico país galaico y la tumba de san Jacobo.
La dificultad de la ruta, queda reflejada en el templo románico de Santiago. Allí encontramos una "puerta del perdón", así llamada porque los peregrinos imposibilitados de continuar el camino, a causa de su estado físico, al atravesarla recibían las mismas gratificaciones espirituales que si hubiesen entrado por la "puerta santa" de Compostela.

Discurre el Camino jacobeo junto al muro norte del citado templo, y justo a la otra orilla del camino, enfrente mismo de la "puerta del perdón", se levanta un práctico, pero espantoso, poste eléctrico de cemento. Lo peor es que, en su base, amontona hasta cinco "hermosos" cajetines -aunque mejor sería llamarlos, "cajetones"- conteniendo contadores eléctricos de las casas vecinas.
El 4 de abril de 2009, descubrimos dicho espanto. Su visión, tan fuera de lugar ante la bella portada románica del templo de Santiago, nos hizo fijarnos especialmente en él. Claro que, por su antiestética situación, cualquiera se fijaría en esa "maravilla técnica", aunque no estuviese junto a un Monumento Nacional.
Estábamos tomando unas fotos, con intención de incluir el tema en nuestro blog "Picota y Cepo", cuando, a traves del objetivo, contemplamos asombrados algo que a simple vista se nos había escapado.

Detrás de los cajetines, en uno de los huecos del poste eléctrico, como en una hornacina de retablo, estaba la figura de un Cristo crucificado, pero sin la cruz. Del mítico instrumento de tortura, sólo quedaba el suppedaneum unido a sus pies. Era una figura "de serie", en plástico amarillento, sin mérito artístico alguno, como escapado de un establecimiento chino de "todo a 1 €".
¿Qué pintaba allí esta figura, este presunto "Cristo de la Luz"? ¿La había perdido algún peregrino, la había encontrado algún devoto y, pareciéndole irreverente arrojarla a la basura, la había "entronizado" en tan extraño lugar? ¿O acaso la había depositado, en tan "peregrino" altar, alguno de los dueños de los contadores, para que la divinidad controlase el consumo eléctrico y la factura no le subiese "un pico"? ¿O se pretendía que, los cielos, impidiesen la subida continuada de las tarifas eléctricas? ¿O quizá, se intentaba exorcizar el peligro que tales cajetines suponen en dicho lugar, al alcance de los niños y sus travesuras?
Nos quedamos sin respuestas, pero desde luego aquí había una anécdota y un misterio... 

Hemos vuelto a pasar por Villafranca del Bierzo, el 28 de enero de 2012, y la curiosidad nos ha llevado de nuevo al enigmático poste eléctrico, ante la portada románica del templo peregrino de Santiago.
Poste y cajetines estaban prácticamente cubiertos de hiedra, impidiendo contemplar la figura del Cristo. Apartamos con cuidado el vegetal parásito, temerosos de las arañas y los voltios que acechaban en las antiestéticas cajas, rebuscamos, repasamos, escarbamos. ¡y nada, de nada!
Para nuestra sorpresa, el "Cristo de la Luz", aquella sagrada baratija de plástico amarillento, había desaparecido.
¿La ha rescatado algún piadoso fiel, llevándola a su casa o entregándola a un sacerdote? ¿La habrá quitado de allí algún empleado de la compañía eléctrica, a fin de evitar que dicho "amuleto" propicie que los usuarios gasten menos, o que evite la subida de las tarifas eléctricas? ¿La presencia de tal figura sagrada, ha propiciado el vigoroso desarrollo de la vegetación que envuelve el poste?
Si estos fuesen los siglos medievales, o barrocos, ahora, en lugar de anécdota, quizá estuviésemos hablando de milagro. El milagro del "Cristo de la Luz", aunque tratándose de los tiempos actuales quizá sería más correcto decir "Cristo de los Contadores Eléctricos"...

Salud y fraternidad.

4 comentarios:

juancar347 dijo...

No recuerdo que comentáramos nada de este tema en nuestra visita, de manera que poco puedo aportar al tema, a excepción, claro, de los numerosos objetos que, he de suponer, los peregrinos depositan en los lugares más significativos. Y como no quisiera por nada del mundo, quitarte el honor de alguna otra entrada relacionada, sólo citaré el ejemplo de la Cruz de Ferro de Foncebadón. Imagino que sabes de sobra el por qué. Un abrazo

Alkaest dijo...

Señor compadre.
En nuestra última visita, me viste urgar y fotografiar tan absurdo lugar, pero al interrogarme por ello, creo que te respondí algo así como: "Ya te enterarás por el blog..."
Disculpa que te tuviese "in albis" hasta este momento, pero sin que vieses las fotos de la visita original cualquier explicación habría carecido de gracia.
En cuanto al "Monxoi", efectivamente, pensaba colocar algo en "Laberinto Románico", y se agradece el detalle.

Salud y fraternidad.

Malvís dijo...

Te quiero "contar" que en esto del Cristo de la Luz, por aquí tenemos experiencia.
http://www.youtube.com/watch?v=A-1CVN7bylc&feature=related

En lo abultado del recibo, también. ¡ Que Cristo nos proteja¡.

Alkaest dijo...

Vaya don Malvís, ese si que es un Cristo de la Luz. Aunque la ceremonia resulta un tanto... ¿inquietante?

Salud y fraternidad.