domingo, 15 de marzo de 2009

“En Sajazarra... Nada es verdad, ni es mentira”.

Sajazarra es una acogedora población de La Rioja, que ha conservado su aire antiguo sin por ello dejar de vivir en el presente. Al pasear por sus calles, aparte del encanto medieval, podemos encontrarnos con más de una sorpresa. Entrando en una plazuela, al doblar una esquina, o saliendo de cualquier callejón, el surrealismo puede saltarnos a los ojos y hacernos ver visiones.
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¿Por qué se empeñan esas dos vecinas, o son vecinos, o amigos, o enamorados, en estrechar sus manos desde ambos lados de la diminuta calleja? ¿Es real, esta visión, o es producto de los caldos de la tierra, catados en la Bodega del Castillo? ¡Nuestra razón se nubla, alucinamos, allí no hay ventanas! ¡Los brazos surgen de los muros de piedra!
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Sin embargo, al salir a la luz de la plaza y volver la vista, descubrimos que la fantasmagórica visión es tan sólo una “broma visual”. Respiramos, aliviados, al comprobar que no habíamos sido víctimas de una aparición fantasmal. Y más, cuando nos informan los amables vecinos que, cada verano, se celebra en esta localidad un Festival de Música Antigua y unos Encuentros de Arte Moderno.
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Muestra de tales sucedidos culturales, que dan vitalidad al lugar, son esas insólitas figuras que nos acechan en cada rincón, como las citadas manos. O este impresionante dragón que, literalmente, hecha humo por las fauces, porque sirve de chimenea a una calefacción.
En resumen, un pueblo agradable, divertido y curioso, digno de visitarse en cualquier época del año, pero sobre todo en verano.
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Salud y fraternidad.

7 comentarios:

Baruk dijo...

Que trágico destino el de esas dos manos, emparedadas y eternamente separadas!!

...Verdad o mentira??

Pilara dijo...

¡Como la vida misma!
Del color del cristal con que se mira.

Creo que yo lo deseo rosa y por eso veo que esas manos "viven" con la eterna esperanza de entrelazarse, con el constante anhelo de que sus dedos se rocen.
Extendidas, con perpetuo tesón, en el anhelo de encontrarse con el otro...espero que cuando lo consigan no "lleguen a las manos"

Un cariñoso abrazo.

Alkaest dijo...

Mas allá de otras filosóficas reflexiones, de momento, una duda nos asalta. Hasta ahora, sabíamos que "las paredes oyen", luego tienen orejas, lo que ignorábamos por completo es que tuviesen brazos.
¿Con qué inquietante motivo? ¿Qué otras sorpresas nos deparan los cotidianos muros?

Como cantaba aquel: "La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida..."

Salud y fraternidad.

Malvís dijo...

Que sí, que sí. Que todo eso de las manos que se entrelazan y que no se encuentran y que si las paredes con manos y oídos y patatín y patatán, está muy requetebién. Pero ya os querría ver yo en el lugar de Jacinto, el Vendedor de la ONCE,recibiendo ostias a pares.

Y luego, por si fuera poco, a la salida del dichoso callejón ( el le llama, collejón), la fila de pivotes en la acera y con una altitud diabólicamente calculada a su objetivo:la entrepierna.

¡ Hecho un Cristo me lo tienen ¡. ¡Iguales para hoyyyyy...¡

Alkaest dijo...

Mi total y completa solidaridad con el señor Jacinto, a quien no conozco y cuya historia ignoro, pero al que nos has descrito, con tanta viveza, que no podemos por menos que pedir un poco de clemencia, para su agitado caminar por este valle de lágrimas.
Y si es preciso poner a alguien en la picota, aherrojado al cepo, para que mejore la existencia del señor Jacinto, estoy a vuestra completa disposición.

Salud y fraternidad.

Pilara dijo...

Por saberlas con oidos y ojos, casi siempre nos quedamos con las ganas de que nos hablen de todo lo que han escuchado y mirado a lo largo de su pétrea existencia, porque voz no me han llegado noticias de que tengan; pero me han dicho que algunos muros dominan un extraño lenguaje con signos y usan unas simbologías diabólicas que algunos estudiosos andan como locos investigando para poderse comunicar con ellos... ¡¡¡Luego irán por ahí hablando con las paredes!!!
¡¡¡Hay gente "pá tó"!!!

Un fuerte abrazo.

pallaferro dijo...

Por lo revisado a través de "otros yo", "otros tu" y "otros ellos", me da que hay mucho pájaro viajero por ahí suelto.

Un fuerte abrazo. Bueno, sin pasarse en el abrazo, que sino para otra ocasión saludaré con el brazo alzado desde lejos.