viernes, 27 de marzo de 2009

¡Feliz Equinoccio de Primavera!

Disculpen sus mercedes que llegue tarde, es que no bien acabo de despertar de mi letargo invernal y ya me ataca la astenia primaveral. ¡Si hasta me noto “borroso”! ¡Uy, perdón por el felino bostezo, un poco más y desencajo la mandíbula!
Bueno, lo dicho, que el equinoccio primaveral les vaya de maravilla a todos. Pido a la Madre Tierra, que las alergias a gramíneas o similares les sean leves, y que la vida que ahora germina sea un reflejo del germinar espiritual e intelectual de vuesas humanas personas.
Les recuerdo que los célticos germanos, festejaban por tales fechas a la Diosa Eostre, el renacer primaveral, que simbolizaban pintando huevos de vivos colores, pues sumaban así, el colorido de la explosión floral, a la vida dormida que contenía el huevo y pronto se haría realidad.
¿Y ahora que caigo, en la actualidad no es, por estas fechas, cuando se hacen dulces sobre los que se colocan huevos cocidos; y también huevos de chocolate, rellenos de sorpresas?
Su felino y seguro servidor, con permiso de la autoridad y si el tiempo no lo impide, se acurrucará otro ratito, que esto de felicitar cansa mucho.

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¿Serían tan amables, de guardarme un orondo y sabroso huevo de Mamá Oca, para cuando despierte...? Mmmiiiaaarrraaamamiauu...
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Salud y fraternidad.

2 comentarios:

Malvís dijo...

Ya se nota, Sir (que no Syr), que bien arrimas el ascua a "tu sardina". Cordobés, como el originario hornazo de Fernán Núñez, lardero y mantecoso como en el sureste, dulce como la mona del Levante, salao y chorizo como el manchego y, sobre todo... con huevos duros.

Pilara dijo...

Compadre Crispín, tanto bostezo y tanto amodorramiento va a ser astenia primaveral.
Descanse y duerma con un ojo al acecho, cuando hay reparto...¡ya se sabe!, hay mucho pillo suelto. Vigile no vaya a quedarse sin huevos... de ¡Pascua!

¡Yo me pido uno, de chocolate, bien grande!


Un fuerte abrazo!!!