viernes, 15 de mayo de 2009

“Dar Crispín por liebre...”

He visto que por “La Internés” circula una receta apócrifa, para cocinar nada menos que “Crispín al pil-pil”, e ilustrada con fotos robadas y sacadas de contexto. Desde aquí, quiero dejar constancia de que dicho guiso no existe y su receta es un timo, para abusar de la buena fe gastronómica de los incautos. Así que, en beneficio de su salud y la de los Crispines, no intenten llevarla a cabo.
Todo es obra del mago Frestón, mi grande enemigo, que no pierde ocasión de fastidiar porque me sabe muy amigo del noble don Quijote de la Mancha, ese espejo de andantes caballeros, al que el maléfico nigromante no puede ver ni en pintura. El infundio, propalado desde segovianas covachuelas, por los seguidores del indigno mago, unos pérfidos sayones butifarrescos oriundos de la Marca Carolingia, es como sigue:
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Receta surrealista para preparar “Crispín al pil-pil”.
Tómese un gato llamado Crispín, de tamaño terciado, preferentemente casero y manso, el color es optativo e “insimismovil”, si el bicho está dormido mejor, porque si se percata de la jugada van ustedes listos.
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Póngase a remojo total o parcial, lo que el bicho consienta, o en su defecto cinco minutos en baño de asiento. Quizá deba engañarlo, para efectuar esta fase del guiso, porque es sabida su aversión al agua. Lo mejor es cantarle aquello de:
“Cinco gatitos, tuvo la gata.
Cinco gatitos, vaya una lata...”
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Si ha conseguido remojarlo, séquelo bien antes de que se mosquee más y saque las uñas, sitúelo sobre la placa vitrocerámica, imprescindiblemente de inducción si no quiere cometer un gaticidio prematuro.
Espere que el bicho pise la tecla adecuada, a ser posible a fuego medio, lo cual no servirá para nada, porque como el Crispín no es de metal la placa de inducción parpadeará sin emitir calor. Eso conlleva una ventaja, le evitará soportar el olor de los pelos chamuscados, bastante repelente por cierto.

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Coloque al lado un recipiente con sal, pero no se la añada por encima que eso podría enfurecerlo, con las funestas consecuencias que es de suponer.
Mientras espera, y ya puede esperar sentado, prepare la salsa pil-pil, a base de sumar pil y pil: "Mezclado, no agitado", que diría 007. Queda más gustosa, si el pil y el pil son de temporada y no en conserva.
Alimente al bicho con la dicha salsa, porque si se la echa por encima luego a ver quien lo lava. Si se resiste a tomar el pil-pil, que es lo más seguro, deberá abandonar el guiso y llamar a un Telepizza. Su estómago y su Crispín se lo agradecerán.
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No se dejen engañar vuesas mercedes, por estos cantos de sirena, el Crispín, como mejor se saborea no es al “pil-pil”, sino acostado en nuestro regazo, ronroneando mientras le pasamos la mano suavemente por el lomo.
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Salud y fraternidad.

9 comentarios:

Malvís dijo...

Receta: CHOCO-CRISPI

Ingredientes:

- 1 l. de leche
-Una tableta de chocolate.
- 100 grs. de jamón de jabugo
- 100 grs. de gambón rojo de Garrucha.
- 6 aceiutuna de mesa verdes
- 6 aceitunas de mesa negra, perla del Guadiana.
- 150 grs. de queso manchego curado
- 4 tomates raf.
- 100 grs. de almendras fritas peladas.
- Una pizca de sal marina
- Una pizca de orégano.
10 cl. de aceite de oliva virgen ecologico extra AOVE.
-1/2 l. de vino blanco de uva Macabeo, preferentemente, de Padules.

Preparación:

En un cazo, se pone la leche a hervir. Al llegar al punto de ebullición, agrégese el cochocolate, previamente rayado y desleído. Remover lentamente hasta lograr textura semiespesa. Apártese del fuego y déjese reposar.

Mientras tanto, viértanse las gambas en plancha y pónganse al fuego mediano y sazónense con sal marina, preferentemente en la cabeza. Trocéese el queso en lonchas triangulares y prepárese el jamón en finas lonchas. Se trocea el tomate y se vierte a un platito junto con las aceitunas regándose el conjunto con aceite virgen de oliva y sazonándose con una pizca de sal marina y orégano.
Una vez, obtenido el punto del marisco, verter en plato llano, junto al del jamón, y al del queso al que se añadirán las almendras.

Sacar el vino blanco de la cata (11ºC) y una copa. Atacar los platillos, previamente aderezados hasta ponerse como el "kico" o acabar la botella (ambas cosas suelen ser compatibles y hasta necesarias, por ajustarse a la medida propuesta).

Después, y aprovechando que Crispín está enroscado cual ensaimada como hemos visto en la fotografía de arriba, rociarle la crema de chocolote por el lomo.

P.D. Suele acompañarse lo anterior con una buena siesta con el convencimiento de que el "lindo gatito" no volverá a "bajar la tapa"... del ordenador.

Alkaest dijo...

Pues bueno, ¿a que "Tele-Choco-Crispi" hay que llamar, para que te lleven a casa ese rico platillo, sin tener aque matarte en prepararlo?
Porque rico y exótico si que parece, pero tener que hacerlo...

Sir Crispín, que es de suyo noble y condescendiente, os perdona lo del chocolate por el lomo.

Salud y fraternidad.

Baruk dijo...

Pero os habéis fijado que bigotillos más graciosos tiene el mixo!!

Realmente esta para comérselo, ...aunque lo veo un poquillo esmirriadillo... estáis seguros que le dais bien de comer?!!!

Pilara dijo...

Compadre Crispín, lo veo que se maneja con mucha soltura entre fogones y que tampoco se queda atrás cuando hay que atacar al fregadero, como el mismísimo Fendetestas.
No les eche usted cuentas a estos aprendices de chef!!!

En el fondo son buena gente ...y se hacen de querer.

Un fuerte abrazo

Alkaest dijo...

Dona Baruk, ignoro si en la Marca Carolingia todos los gatos son gordos, o son pardos, o si acaso todo el monte es orégano, ni siquiera se si atan los perros con burifarra... -embutido que, por cierto, está para chuparse las garras, o en vuestro caso las extremidades prensiles-. Sin embargo, mi esbeltez no es producto de carencias culinarias, sino de mi acrisolada costumbre de alimentarme con honesta prudencia.
Soy y me blasono, "Europeo Común", y como tal como lo justo, según la genética me impele. Pues, aunque para mi sustento me proporcionan con abundancia, sigo el quijotesco precepto: "Come poco y cena más poco, porque en la oficina del estómago se fragua la salud del cuerpo..."

Y respecto a eso de -"Crispín que graciosos bigotillos tienes", responderé -"Para olfatearte mejorrr..."
A buen entendedor, con pocos maullidos basta.
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Gracias Pilara, a mi me gusta mucho la "Buena Gente", más que nada, a la brasa, bien churruscadita... aunque tampoco la desdeño a la plancha, mitad y mitad...
Ya se que son buenos "en el fondo", así que voy a buscarme un submarino para ir al encuentro de esa "bondad"...

Salud y fraternidad felina.

Mar dijo...

Sir Crispín de Cheshire, por fin le encuentro. Tenga usted a bien transmitirle al administrador/a de Pájaros Viajeros que etiquete las entradas relacionadas con usted como "gato", "Crispín" o similar para acelerar la búsqueda.

Sepa que vengo rebotada aquí por segunda vez. La primera, Alkaest, me mandó a Pájaros Viajeros desde Laberinto Románico pues mi comentario allí no procedía demasiado :)

La segunda, Alkaest me emplaza a expresarme en alguna entrada que tenga más relación directa con usted que la había elegido (El templo de los goliardor).

Parece que ahora sí... Veremos lo que me espeta :)

El tema es que parece que a usted, Sir Crispín le gustó cierto felino/a de Laberinto Románico. Y le preguntaba en su momento: ¿como sabe usted si es ella o es él? Por otro lado, en La Bitácora (http://sitiodelabitácora.blogspot.com) tengo una felina a bordo. Dado su interés gatuno, puede usted pasar por allí y muy gustosamente se la presentaré.

Un cordial y felino saludo, Sir Crispin.

Alkaest dijo...

Amiga Mar.
Aquí se ha producido un equívoco, por duplicidad de nombre.
En la entrada de Laberinto Románico, donde su gracia creyó encontrarme, resulta que quien hacía los comentarios, bajo el nombre de "Crispín", no era yo, servidor de usted. Aquella debe ser una persona humana, que ha querido adoptar ese gracioso apodo para comunicarse en la "Red".
Por lo tanto, no debe su señoría atribuirme las apreciaciones de tal ser humano.

Servidor, Sir Crispín de Cheshire, desconoce si aquel precioso felino, tan alegante, es hembra o macho. Mi raza, soluciona esos interrogantes mediante el olfato y, claro, la "Internés" todavía no posee esa capacidad.
Pero podemos fantasear que sea gata, y regodearnos con los gozos que proporcionaría a un "lindo gatito" en época de celo.

Espero haber aclarado un poquitín tus dudas, y que, el "intruso" que utiliza mi mismo nombre, dé la cara, para evitar futuras confusiones.

Sigue buscando entradas atrasadas, del blog, que las hay variadas sobre mi humilde y hermosa persona...
Te prometo, hacer pronto varias entradas especiales, aquí, sobre gatos "silvestres" y "campesinos", conocidos por mis humanos amigos en sus románicas correrías.

Salud y fraternidad.

Mar dijo...

Conflicto aclarado. En lo sucesivo,le recomiendo usted, Sir Crispín, deje junto a su firma un distintivo que lo identifique de forma única y lo diferencie de ese intruso que usted me cuenta. Por ejemplo, puede dejar una huella impresa junto a su nombre, correspondiente a su pata delantera derecha o izquierda... da igual, no vayamos a suspicacias.

Hasta otro momento, pues mi tripulación ya me está reclamando.

Un saludo, Sir Cripín.
Un saludo, Alkest.

Alkaest dijo...

Como decían antiguamente, en el Calendario Zaragozano: "Rechace imitaciones, si no contiene la foto no es el auténtico".
Asi que, cuando quieras saber si algún comentario es mío, busca la foto felina.

Salud y fraternidad.